No han salido las cosas como se esperaba en La Magdalena los últimos años y el proyecto da giro de 180 grados en busca de estabilidad y realismo. El ascenso deja de ser un objetivo prioritario después de los problemas de los últimos años, y la nave comandada por Vicente Russo aspira a dar la cara en una temporada que debe suponer la base del éxito del mañana. Han llegado muchas caras nuevas, pero el técnico confía en forjar un grupo sólido para volver a mirar a lo más alto dentro de un año.