|
El ‘efecto Claudio’ no se conforma con lo mínimo. Las buenas sensaciones en pretemporada con victorias ante Tenerife y Almería atisban una temporada para soñar, para aspirar a algo más que la salvación. Ya lo dijo su presidente, José Sepulcre, en la presentación oficial, que ante el Huesca comienza la temporada de la ilusión, ya que, según afirmó, «se ha conseguido estabilizar, deportiva y económicamente el club». «Se ha confeccionado una plantilla competitiva, pero ésta necesita de su afición. Todos juntos podemos conseguir los objetivos que nos marquemos», añadió en su parlamento en el Martínez Valero ante 4.000 fieles. El primer paso, y el más importante, es seguir confiando en el ‘míster milagro’: Claudio Barragán. En los siete últimos años ha sido el segundo entrenador del Elche con Julián Rubio, Carlos García Cantarero, Josu Uribe, Luis García Plaza y David Vidal, y se hizo cargo de la plantilla ilicitana en la jornada octava del pasado ejercicio sustituyendo al gallego Vidal. Hasta ese momento, el conjunto ilicitano tan solo había sumado dos puntos, lo que le llevó a ser el colista de la categoría. Claudio, de la mano de un brillante David Fuster, que ha sido recomprado por el Villarreal, obró el milagro puesto que a falta de cinco jornadas, el Elche selló la permanencia. La renovación del técnico y ex jugador de Levante, Elche, Real Mallorca, Deportivo y Salamanca también supuso la continuidad de su ayudante, Ramón Villagordo, con quien trabajó codo con codo desde que se hiciera cargo del plantel franjiverde. Un buen puñado de caras nuevas han edulcorado el proyecto. Viejos conocidos del fútbol de la Comunitat se han unido al vestuario como Jandro, Ximo Navarro, Tena y los inseparables Juli y Molina, desde El Ejido. Leer 0 comentarios... |