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Como el Athletic accedió a competición continental por la puerta trasera, la de haber sido subcampeón de la Copa del Rey, echó a andar antes y sin apenas retoques. Ningún desdoro. Muchos lo querrían. Es el precio del éxito, el peaje que hay que pagar tras una temporada con altibajos aunque con el final feliz: el de clasificarse para Europa, previo paso de dos eliminatorias previas a la fase de grupos de la UEFA Europa League. Solo el fichaje de Díaz de Cerio, más que esperado, llama la atención por aterrizar desde el vecino de San Sebastián... como Xabi Castillo. ‘Jokin’ Caparrós mantiene a los héroes de la final de Copa de Mestalla. Una plantila en la que está el más joven (Iker Muniain, con 16 añitos) y el más veterano (Armando, con 38 ‘tacos’) de la Liga BBVA. En un club que es paradigma del trabajo de cantera, que capitanea Javier Irureta, el jovencísimo delantero navarro es en estos momentos la gran esperanza de la factoría rojiblanca. Podría pasar sin problemas como el sucesor de Fernando Llorente, otro que llegó siendo un crío, 12 años, desde su casa de Rincón de Soto, para ser ahora el referente indudable del equipo bilbaíno. Mucho más le costó llegar a Armando, que recibió ya en el ocaso de su carrera una llamada que nunca pudo imaginar, la del Athletic. Tenía 36 años y alternaba el banquillo del Cádiz, en Segunda B, con los fines de semana en casa al no ir convocado. Caparrós apostó por él, que le echó valor en su día para sentar a Aranzubia y ponerle bajo los palos con el equipo tiritando hace dos Ligas. EL OBJETIVO Dejar atrás la irregularidad porque en la historia de este club no se concibe otra temporada coqueteando con el descenso Leer 0 comentarios... |