Tras disputar nada menos que cuatro fases, cuatro selecciones obtuvieron su pase directo a Sudáfrica. Australia y Japón por un lado y las dos Coreas por el otro. Australia debutaba en su nuevo 'continente' y lo hizo con éxito, refrendando que Oceanía se les quedaba pequeña y que son muy buen equipo. Japón y la República de Corea tampoco dejaron margen para la sorpresa y jugarán, respectivamente su cuarto y su séptimo mundial consecutivo.
La última plaza recayó, de manera más que sorprendente, en la RDP.de Corea (conocida popularmente como Corea del Norte). Este equipo, para muchos desconocido, dio la campanada primero superando fases hasta llegar a la última y, una vez allí, superando a Irán y Arabia Saudí, combinados mucho más potentes sobre el papel.
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