| Alineaciones: |
| Francia: |
Barthez; Sagnol, Gallas, Thuram, Abidal; Vieira (A. Diarra, 56'), Makelele; Ribery (Trezeguet, 100'), Zidane, Malouda; y Henry (Wiltord, 107')
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| Italia: |
Buffon; Zambrotta, Cannavaro, Materazzi, Grosso; Gattusso, Pirlo, Perrotta (Iaquinta, 61'); Camoranesi (Del Piero, 86'), Totti (De Rossi, 61') y Toni.
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Cuarto Mundial para una Italia que tira de su repertorio
Alemania repetía como organizadora del mundial tras su primera experiencia en 1974. La cita alemana fue dominada ampliamente por los países europeos, que coparon las semifinales (con Italia, Alemania, Francia y Portugal) y donde el gran favorito antes del certamen, Brasil, no dio la talla y cayó ante el primer rival serio que se encontró por el camino, y que fue Francia en cuartos de final. Los brasileños, además, tuvieron que observar como Italia, 24 años después, sumaba un nuevo título mundial, el cuarto, y se colocaba a sólo uno de los sudamericanos en el palmarés.
Como siempre, Italia se basó en su fortaleza defensiva para ir eliminando rivales y lograr el título. Los transalpinos sólo encajaron dos goles en siete partidos (uno en propia puerta y el otro, de penalti). Eso sí, esta vez combinaron esta eterna virtud con cierta fantasía en ataque y con muchos goleadores. (De hecho, hasta diez jugadores marcaron gol y sólo dos marcaron más de uno: Materazzi y Luca Toni).
Para el recuerdo quedará la memorable semifinal con Alemania, en el que fue, sin duda, el mejor partido del torneo. Un choque que Italia sentenció con dos goles en el último minuto de la prórroga, aunque de modo increíble el marcador no se moviera en los 119 miniutos anteriores.
Italia superó en la final a Francia en la tanda de penaltis, tras acabar el partido con empate (1-1). Por su parte, Francia fue de menos a más. Tras superar con mucho sufrimiento la primera fase, luego sí eliminó con claridad a España, Brasil y Portugal. Zinedine Zidane, en su última competición antes de retirarse, fue el líder que guió a los franceses. Incluso marcó el primer gol de la final. Sin embargo, acabó siendo el protagonista por otro hecho: su expulsión tras caer en la trampa de Materazzi, al que acabó dando un cabezazo en el pecho.
También hizo un digno mundial el anfitrión, Alemania, que no contaba en ninguna quiniela pero acabó tercera. Los germanos se plantaron en cuartos de final tras ganar sus cuatro partidos anteriores. En esta ronda, superaron a Argentina en otro excelente partido. Tuvieron la mala suerte de toparse con Italia.
Por lo demás, fue un Mundial donde decepcionaron los equipos africanos y asiáticos. Nadie esperaba que alguno ganara el Mundial, pero tampoco que, salvo Ghana, todas ellas quedaran fuera de los octavos de final.
El papel de España
La 'Roja' se clasificó para su octavo Mundial consecutivo a través de la repesca. En un grupo no demasiado complicado, los de Luis Aragonés no pudieron superar el escollo de Serbia y acabaron segundos de grupo. En la eliminatoria de repesca sí supero con la rotundidad esperada a Eslovaquia (5-1 en Madrid y 1-1 en Bratislava).
Como quiera que en los amistosos previos al Mundial, los españoles dieron buena imagen, se esperaba con ilusión el Mundial. La primera fase alimentó el sueño: España ganó sus tres duelos con comodidad y jugando muy bien: 4-0 a Ucrania, 3-1 a Egipto y 1-0 a Arabia Saudí.
Pero en octavos llegó nuevamente el batacazo. A pesar de adelantarse en el marcador ante Francia, poco a poco los galos fueron llevando el choque a su terreno. Empataron aún en el primer tiempo y, en los últimos minutos, llegaba el 1-2 en su saque de esquina. Con España volcada, ya en el descuento, Zidane anotaba el 1-3 definitivo.
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