Por segunda edición consecutiva, Oceanía ha sido capaz de colocar un representante entre la élite del fútbol. En este caso ha sido Nueva Zelanda (ya que Australia participó en la zona asiática). Recordemos que Oceanía es el único continente que no clasifica a ningún país directamente, sino que debe ganarse su plaza ante el quinto clasificado de Asia.
Como era de esperar, Nueva Zelanda no tuvo problemas en su zona ante países del calibre de Nueva Caledonia, Fiyi o Vanuatu, con lo que se jugaba su plaza mundialista en una eliminatoria a doble partido frente a Bahrein. Un único gol anotado en el partido de vuelta en territorio 'kiwi' desató la euforia en el país, que ve como su selección regresa a un Mundial tras su única y efímera presencia en España 82.
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